¡Entrevista a...Eiri Kuroda!

13/3/14

¿Qué significa para ti escribir?
Compartir lo que nace en la imaginación con el resto del mundo. Personas que he creado y a
las que he conocido, mundos que he creado y en los que he estado, sentimientos que han
surgido sin mi permiso, que he tomado prestados un segundo para poder explicarlos con
palabras y luego se los he devuelto a su propietario para que pueda prestárselos a quien venga
detrás, muchas cosas inexplicables y otras cuantas más. Escribir es transmitir una idea, un
pensamiento o un sentimiento, y que esa idea logre grabarse en la persona que la recibe.
Cuando algo es tan grande que no quieres quedártelo sólo para ti lo compartes, escribir es uno
de los medios para hacerlo.


¿Cómo se llega, en tu opinión, a pasar de ser un simple aficionado a escribir, a llegar a ser
escritor?

Escritor es todo aquel que se expresa mediante la palabra escrita. Puede ser perfectamente
válido equivocando las formas, cometiendo algunos errores o haciendo las cosas de un modo
que no se haya hecho antes y, por tanto, no ha sido catalogado como válido. Para mí existe el
que encaja en lo que “debe ser” según los “peces gordos” de la pecera literaria y el que no
encaja, pero ambos transmiten un pensamiento mediante la escritura y ambos tendrán su
público. Respecto a escribir y ser pobre o escribir y ser rico: pues como todo, “Sólo se casa
aquel que tiene padrino”. ¿Me gustaría vivir de esto? Y a quién no. Pero no confío en que así
sea. Yo escribiré y dejaré mis libros al alcance de cualquiera, ese es el objetivo de hacerlo. No
los pongo directamente gratis (aunque sí muy barato) porque la gente da más categoría a lo
que tiene precio que a lo regalado y respeto demasiado mis obras como para permitir que
nazcan carentes de valía pública.

¿Se puede aprender a escribir de una forma que resulte interesantemente literaria?
Se puede aprender a hacer cualquier cosa. Mi lema es “si quieres aprender algo, imita a los
mejores” y con tiempo y dedicación ve aportando más de ti y menos de otros. También creo
que cada cual debe coger un pedacito de cada cosa que le gusta y conformar su “todo” de
manera que no pueda ser una copia de nadie, ni mejor ni peor, simplemente único a su
manera. Hay público para todos los gustos, si intentas agradar a todos los sectores morirás de
imposibilidad, si te limitas a escribir como tú creas correcto el sector adecuado para tus obras
vendrá y se quedará.

¿La literatura es un oficio, o un destino, o ambas cosas o ninguna?
¡A saber! Habrá de todo. Para mí es un oficio a medias, pues lo tomo con la seriedad de
cualquier profesión, con respeto, con pasión y con el miedo que sólo se pule con esfuerzo y
cuidado en cada paso. Sin embargo, no vivo económicamente de ello. ¿Un destino? Supongo
que en cierto modo nací de forma que no puedo guardarme para mí lo que surge en mi
imaginación, el arte en sus múltiples formas es la herramienta que las personas como yo
estamos destinadas a utilizar para no sufrir una “explosión dañina de creatividad contenida” o
algo así. Podemos equivocar las formas o no saber, pero lo hacemos por la necesidad de
hacerlo, no por ambición económica o personal. Bendición o maldición. Eso me digo siempre y
siempre llego a la conclusión de que es ambas cosas. Dudo mucho que esto se aprenda o se
adquiera (siquiera que se pueda decidir o controlar), no hay elección alguna a este respecto.
En gran medida será cosa del destino. ¿Ambas? El oficio no implica esa necesidad de expresar
lo que nace de ti, el oficio sólo implica comerciar con palabras. No necesariamente son ambas.
¿Ninguna? O por dinero o por pasión, alguna de ellas debe ser.

¿Hay en tu opinión, alguna fórmula, que a la hora de escribir resulte útil o mejor, a la hora de
escribir?

En mi opinión me remito al dicho “cada maestrillo tiene su librillo”. La fórmula existe, ahora…
depende de cada cual la que sea válida en su caso. Personalmente, si me “atasco”, leo un par
de páginas de mi escritor favorito como quien escucha una canción para quedarse con la
melodía, recupero el ritmo, la musicalidad, la fluidez natural, todo. Relajarse, pasear, escuchar
música, pensar pensar y pensar en tu obra, eso sobre todo, con sonido o en silencio,
sumérgete en tu obra hasta el fondo, que sea el primer pensamiento al levantarte y el último
al acostarte, empápate de ella hasta sentir irremediablemente que estás dentro y no eres un
mero espectador que cuenta lo que ve, sino un pedazo de alma de cada personaje,
compartiendo lo que siente, lo que ve, lo que sufre y lo que anhela, y cuando supures sus
olores, sus personas y lugares, sus penas, alegrías y amores, por cada poro de tu piel… escribe.
Será tan real para ti, tan lógico, tan natural y tan auténtico que las palabras saldrán solas y lo
harán de la forma adecuada para que quien las lea lo entienda y lo sienta del mismo modo que
tú. Esa es mi fórmula, si es que he de llamarla así.

¿Para quién escribes?

Para mis personajes. Para mí. Para todo el mundo. Considero que esas personas que viven en
mi imaginación no serán reales hasta que pueda eternizarlas por escrito. Es la misión para la
que “nacieron”. Si narro sus vivencias, estas perdurarán para siempre y estarán al alcance de
cualquier corazón que quiera invitarlas a entrar. Es el único modo de darles vida, a su manera,
dentro de sus posibilidades pues, tras pensar en ellos durante horas, días, semanas… incluso
años, los amas lo suficiente como para querer que no se pierdan entre tus recuerdos y se
extingan con tu muerte. Para que aquello que te dieron a ti, puedan dárselo a más personas en
el futuro. Nunca sabes quién ni cuándo te leerá pero sabes que, quién sea y cuándo sea, esa
persona recibirá un regalo que tú dejaste grabado en un papel, en unas pocas palabras: un
regalo a través del tiempo y el espacio. ¿No es mágico? Es tu pequeña huella en la inmensa
eternidad.

¿Por qué lo haces?
Porque no puedo evitarlo. Es una necesidad. Mundos y personas vienen a mi mente de alguna
manera, de algún lugar, y tengo que darles paso al exterior o la culpabilidad (de condenarlos a
no “ser”) y el egoísmo (de ser la única que experimente las sensaciones que aportan) me
colapsaría de tal modo que mi empatía quedaría estéril y ya no podría exprimir la vida que
tengo del modo en que lo hago, viendo algo en todo lo que parece nada, inventando mundos
de una chispa efímera y diminuta, alimentando sentimientos tontos y casuales, madurándolos
hasta poder compartirlos y contagiar esa extraña enfermedad que no tiene nombre pero nos
recuerda que tenemos sueños, deseos y pasiones. ¿Qué por qué lo hago? Por el mismo motivo
que respiro, como y duermo: para poder vivir.

¿Qué es para ti ser escritor?

Es ser Dios de muchos y amante de todos.
-El escritor es el Dios de un mundo en el que su voluntad lo decide todo. Incluso el color de los
ojos de aquella persona que casualmente pasaba por allí: todo. Un Dios que presenta una
realidad, una situación, unas personas, unos lugares y que juega con varios sucesos hasta
llegar al final que nos dará la merecida recompensa. A mí personalmente siempre me dirige el
amor, es el motor, el carburante, el viento que empuja la vela, lo es todo. Y la meta que
persigo es como dar un paso más allá del horizonte, es lograr de forma semi-lógica que lo
imposible se vuelva posible gracias a una base de amor que evoluciona en distintas direcciones
y cobra distintas formas, todas válidas, todas útiles y compatibles, lo perfecto y lo imperfecto
estrechándose la mano para demostrar unas ideas que son mías pero no deseo monopolizar.
-El escritor es amante de todos porque introduce sentimientos en quien lee sus palabras,
haciendo que amen a personajes que surgieron de las entrañas de su alma, de todos los
rincones, los que tienen luz y los que ocultan las sombras. Hace que amen el carácter, los
miedos, los defectos, las virtudes y todo aquello que se arrancó del pecho para introducirlo en
un cuerpo al que da un nombre que representa todo cuanto encierra. Yo saco de mí lo que le
doy al personaje y el lector recoge del personaje lo que ama y se lo guarda dentro: yo soy el
amante o el padre del amante (en un sentido religioso), el lector ama cosas que nacieron de
mí, por lo que indirectamente me ama a mí pero, al haberlo escrito, yo he amado primero.

¿Cuáles son tus libros publicados?
Oficialmente no he publicado ninguno. He auto-editado D&D La Cúpula del Rey, pero aún no
me he centrado en su colocación, cesión o venta. Estoy finalizando la corrección de la segunda
parte D&D La Urna de la Impresión, la cual auto-editaré como la primera, a la espera de tener
la tercera parte y entonces intentar darle salida a la trilogía completa por otros medios o a
través de terceros. También estoy finalizando otro proyecto, el cual considero más ambicioso
al ser más polémico, a pesar de ser más corto (unas 200 páginas máximo) y al que intentaré
dar salida en el momento que esté disponible de forma más profesional (a través de terceros),
este proyecto da mucho más de mí y mucho más concentrado. A parte, guardo innumerables
historias en el cajón a las que poco a poco intentaré dar paso a la eternidad.
D&D La Cúpula del Rey está disponible en ebook y papel en
http://www.bubok.es/libros/206881/Destino-y-Dragones-La-Cupula-del-Rey
Está en proceso una uto-edición en papel más barata e independiente, pero aún habrá que
esperar un poco.
Tenía un blog de web-manga pero ya no.
Mi twitter es @KurodaEiri
Mi facebook es /kuroda.eiri
La página en facebook del libro (aunque la tengo un poco abandonada) es Destino y dragones
Creo que es todo. Muchas gracias por aceptar mi obra para la crítica, espero principalmente
que disfrutéis de la lectura, aunque técnicamente hablando pueda ser un desastre rezo porque
no os resulte un tostón de libro. Eso sobretodo.
Cualquier cosita, aquí estoy para lo que necesitéis. Un saludo ;)

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